El último de la vieja guardia
Si los viejos naturalistas consiguieron modelar la osamenta de un megaterio a partir de una sola clavícula o un fémur, tal vez no sea improcedente reconstruir una narrativa a través de los pecios capaces de cifrar su mundo. En el caso de Louis Auchincloss, el resultado sería –al modo de una caja de Cornell– una condensación de rastros materiales, como un poso estético o una sedimentación sentimental hecha de madres casamenteras, fortunas inmemoriales, casas en [...]