Gautier vio a España como “el país de la igualdad”, Havelock Ellis habla de nuestro país como “la tierra del romanticismo” y el viajero Ford no deja de alabar la “altiva independencia” de su pueblo llano. En la lotería de los caracteres nacionales, los españoles no hemos salido del todo malparados: puestos a posar ante el mundo, quizá haya peores cosas que hacerlo como gentes apasionadas y libérrimas, si acaso un punto levantiscas. De hecho, en la celebración o en el vituperio, nuestra épica naciona…
Siga leyendo en ABC.
- Una Iglesia para la era de Acuario.A sesenta años del Concilio Vaticano II - 14 diciembre, 2025
- Premio a la Excelencia en Comunicación Universidad de Valladolid - 14 diciembre, 2025
- Ediciones en portugués, francés e italiano - 14 diciembre, 2025